Ser payaso, eso no me pasó por la mente ni tantito al iniciar el curso...
Recuerdo como el profesor nos indicaba la clase pasada sobre la clase en la que deberíamos de vestirnos de payasos, inventar un monólogo con chistes, y entretener al público.
Yo dije sí.
El día de esa clase de los payasos ni lo recordaba, se me había olvidado por completo, no llevaba ni pintura, ni nariz rojita, ni ropa chistora, por lo que pensé que ni iva a salir al "escenario". Já.
Mis amigos al principio ni querían, y después de un rato tampoco querían, quitarse el traje de payaso. Fué muy divertido la verdad, nunca me había dado la oportunidad de actuar como un personaje de esos coloridos, fué una gran convivencia con mis amigos.

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